Gourmet Entre Fogones en esta sección quiere hablaros de los vinos tintos y blancos, explicaros una breve noción sobre los tipos de vinos tintos y blancos que existen, así que empezaremos hablando de los vinos tintos, que podemos clasificarlos en:

 

Vinos tintos y blancos con racimos de uvas

Vinos tintos jóvenes: proceden de uvas tintas, donde los hollejos tienen la función importante de darle color al mismo, debido a que en ellos se encuentran los antocianos, que son pigmentos de la uva presentes en la piel u (hollejos).

Estos tintos jóvenes se pueden obtener de dos formas diferentes:

Método tradicional: despalillado, estrujado y escurrido de las uvas, posteriormente prensado y desfangado, para luego someterlas a un proceso de fermentación alcohólica, con una segunda fermentación posterior maloláctica que suaviza y mejora el vino.

Método de maceración carbónica: encubar el grano entero, luego mediante un aporte inicial de gas carbónico para acelerar el proceso, entonces empieza una fermentación intracelular y a partir de ahí la elaboración es muy similar a la tradicional.

Posteriormente en poco tiempo, están listos para el embotellado.

Vinos tintos con crianza: Estos vinos tiene la peculiaridad de que tienen cierto envejecimiento o crianza, se pretende hacerlos más redondos y gratos para los sentidos.

En estos vinos, la segunda fermentación maloláctica se realiza en barricas de madera, para posteriormente pasar al proceso de envejecimiento. Normalmente las barricas suelen ser de roble americano o francés, pero aquí en España tenemos un vino que se está envejeciendo en barricas de roble español, precisamente el de las Bodegas Liva y Deleite.

Después del proceso de crianza en barrica pasa a botella, donde el resultado es un vino más equilibrado y más redondo, donde los taninos pierden aspereza y desarrollan aromas propios denominados bouquet.

El tiempo de crianza suele ser de seis meses en barrica y un año en botella, pero la denominación de origen Rioja y Ribera del Duero suelen tenerlos doce meses en barrica y doce meses en botella, aunque no podemos olvidar que hay vinos que han estado en barrica un tiempo inferior  a lo estipulado para ser crianza, como pueden ser los roble o los semicrianzas (entre 4 ó 6 meses en barrica).

Vinos tintos reserva y gran reserva: Son vinos que tienen ya unos aromas más finos, debido al tiempo de envejecimiento; los taninos han evolucionado y ya no son tan astringentes, dando sensación de toques sedosos y carnosos.

El tiempo de envejecimiento es el siguiente:

1º Vinos Tintos Reserva: 12 meses en barrica de roble francés o americano, el resto en botella hasta completar los tres años de su crianza.

2º Vinos Tintos Gran reserva: 24 meses en barrica de roble francés o americano y el resto en botella hasta completar los cinco años de su crianza.

Las variedades tintas más utilizadas, aunque hay numerosas variedades en todo el mundo, son: Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Garnacha, Syrah, Merlot, etc.

Vinos tintos y blancos

Vinos  blancos: son procedentes de uva blanca y de uva tinta con pulpa no coloreada, como por ejemplo Verdejo, Chardonnay, Macabeo o Viura, Albariño, Sauvignon Blanc, La Godello, etc.

Se clasifican en:

Vinos Blancos jóvenes aromáticos: Estos vinos aportan un aroma especial generalmente afrutado, son vinos jóvenes y las variedades principales con las que se elaboran son Sauvignon Blanc y Moscatel entre otras, combinan bien con pescados, mariscos, carnes blancas y de ave.

Vinos Blancos secos: Son otro tipo de vinos blancos más intensos, con más notas de taninos y una mayor estructura, maridan bien con pescados elaborados y pastas.

Vinos Blancos secos con madera: son vinos blancos fermentados en barrica o en depósitos y después sometidos a crianza en barrica, suelen ser vinos de gran elegancia y complejidad con más cuerpo e intensidad en boca, con fuerte personalidad por su paso por madera.

Variedades para este tipo de vino son Godello, Albariño y Verdejo.